
Ningún viaje a Sevilla estaría completo sin disfrutar de unas tapas y una cerveza fría en la barra de un bar animado. Sin embargo, en una ciudad con 4.000 bares, puede resultar difícil elegir. Aquí hemos reunido algunos de los favoritos de los sevillanos para ayudarle a decidir:
Le garantizamos que no se parecerá a nada que haya experimentado antes. Al entrar en el Bar Garlochi se encontrará en un peculiar santuario a la Semana Santa. No hay un solo rincón del bar que no esté cubierto de imágenes y pinturas que rinden homenaje a figuras religiosas. Y no se marche sin probar la bebida icónica del local, la Sangre de Cristo, una mezcla de whisky, granadina y vodka.
Como sugiere su nombre, la Cervecería Giralda se encuentra a los pies de La Giralda, el campanario que es uno de los monumentos más emblemáticos de Sevilla. Aquí podrá degustar algunas de las tapas más típicas de la región, acompañadas de una exquisita selección de vinos o de la típica caña. Además, puede sentarse en la terraza, a la sombra de la Giralda, o entrar al interior, donde los azulejos que cubren las paredes evocan la historia del edificio como antiguos baños árabes.
La etiqueta negra de Cinco Jotas se reconoce en toda Europa como el productor del jamón ibérico de mayor calidad. La carta ofrece una gran variedad de jamón procedente del pequeño pueblo de Jabugo, en el sur de Andalucía. De hecho, muchos sevillanos lo consideran el mejor jamón de la ciudad.
Ningún bar respira más cultura y tradición que la Bodega Santa Cruz, popular tanto entre locales como entre turistas. Situada en la célebre calle Mateos Gago, los sevillanos la llaman con cariño «Las Columnas» (ya entenderá el porqué cuando vaya). No se sorprenda si tiene que abrirse paso entre la multitud un sábado por la noche: ¡la cerveza fresca y las tapas que le esperan al otro lado bien lo merecen!
¿Busca disfrutar de cante y baile flamenco por auténticos sevillanos mientras saborea sus tapas y su cerveza? No busque más allá de Casa Anselma. En el tradicional barrio de Triana, este bar abre sus puertas hacia la medianoche y promete una noche de arte, buena compañía y una comida fantástica.
¡Buen provecho!
